Memorias de la Quesería Artesanal es el nombre para este libro que iremos escribiendo con relatos de familia, historias de sucesión, del comercio y las labores de una región rica en tradiciones.
Todos somos parte de este relato: familias queseras, comerciantes, educadores, representantes de las instituciones vinculadas a la quesería artesanal del suroeste del Uruguay.
Somos invitados, protagonistas y guardianes de la historia, queremos escribir el pasado, el presente y proyectar el futuro en estas páginas, para atesorarlo todo como parte de nuestra identidad y patrimonio histórico.
Bienvenidos
Prólogo
La quesería como cultura
El saber hacer, fue y es un valor, una “fortaleza” le llaman ahora. Esta afirmación vale a nivel personal y se multiplica si lo miramos a nivel colectivo. Es la parte sustancial de una cultura.
El que se desarrollara la quesería en un país, en el que estaba todo por hacerse, tuvo incidencia importante en lo inmediato para la pervivencia, pero más lo tuvo en un tiempo de más larga duración. Marcó o definió a la colonia suiza en las primeras décadas mientras fue una producción artesanal.
Aquellos campesinos rústicos sabían criar una vaca con toda la complejidad desde el ordeñe hasta conservar ese alimento. Eran conocedores de la crudeza del invierno y como enfrentarlo.
Al llegar a estas tierras, asombrados de la feracidad de las mismas, junto con otras tareas y formas de trabajo como la agricultura, fruticultura, naturalmente aquel saber inicial se fue socializando para ser un destino de colonia.
Para ello tuvo que venir, entre otros posteriormente. el pioneros que fue Teófilo Karlen que entendió que debían comercializarlo para salir fuera de la colonia con la producción. En la ciudades o pueblos, especialmente en Montevideo, tenían la demanda.
Ya estaba entonces las relaciones comerciales uniendo las dos puntas: el productor y el publico consumidor.
Pasó a ser una suerte de destino de una colectividad, de identidad de la Colonia Suiza.
Aquel saber que traían en la memoria iniciaba un largo proceso de adaptación entre la rutina y el perfeccionamiento constante.
Vino la industrialización como un destino manifiesto y sin embargo esa cultura no desapareció.
Se resignificó.
Aquí tenemos un fenómeno nuevo, muy rico desde el punto de vista cultural.